Frenemos la extinción de elefantes

Los elefantes son unas criaturas súper inteligentes, tan cercanos a nosotros en ese sentido como los simios y, aún así, estamos llevándolos literalmente hacia la extinción.

Además, están obsesionados con la muerte. Entienden lo que les pasa a ellos y a sus familias hasta el punto de llegar a reconocer los huesos de otros elefantes y pasarse horas llorándoles. La caza furtiva les resulta tan devastadora a nivel emocional que una manada necesita 20 años para recuperarse.

Cada día mueren 100 elefantes -- algunas veces a tiros desde un helicóptero, otras por mutilación de la cara a machete mientras todavía estaban vivos – solo para producir baratijas de marfil. Aún peor, este comportamiento salvaje está orquestado por criminales organizados que ayudan a financiar a algunos de los grupos terroristas más peligrosos del mundo.

Pero ahora tenemos razones para la esperanza: China acaba de anunciar que eliminará gradualmente su industria del marfil. Además, se están introduciendo leyes en once estados de EE.UU. que reclaman la prohibición del comercio de marfil. Es un punto de inflexión en la lucha por la protección de estos majestuosos animales, y podemos aprovecharlo para garantizar que se esfume la demanda global financiando una oleada de campañas en EE.UU., Tailandia y Vietnam para acabar con los mayores mercados de marfil del mundo.

Haz una donación para financiar estas tareas de conservación de la especie.