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Esta petición está cerrada
¡La Ciudad del Vaticano para el Pueblo Nuevo!

¡La Ciudad del Vaticano para el Pueblo Nuevo!

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36 han firmado. Lleguemos a   1,000,000
36 Firmantes

Alen F.
creó esta petición para
Papa Francisco

Un llamado a todos los ciudadanos del mundo a una nueva Marcha Mundial que será el tiempo del cumplimiento final de las Escrituras como nuestro camino hacia la Victoria en la Ciudad del Vaticano. Es una propuesta de movilización social sin precedente que impulsemos reuniendo un millón de firmas para dar el vamos a la Marcha el día 18 de abril de 2014 y entregar esta petición multitudinaria personalmente al nuevo Papa para solicitarle su colaboración para que juntos podamos ir realizando las Escrituras y la Tradición de la Iglesia hasta la última letra, transformándola en una nueva que será nuestra y definitiva Patria para todos los ciudadanos del mundo (2 Cor 5,1).

Cuanto más seamos en la Marcha Mundial, más claro y fuerte será nuestra voz para hacerle entender al Obispo de Roma que la plenitud de los tiempos comienza con nuestra petición de renuncia al Papado porque los títulos que él ostenta como "Pastor Universal", "Padre de los reyes", "Gobernador del mundo", son títulos que equivale al Jefe de la Humanidad, son solo simbólicos, vacíos. Seremos nosotros como poder ciudadano que vamos a conquistar ese liderazgo universal que será nuestro señorío por sobre todas las instituciones globales.

Le haremos saber que el Cuerpo Episcopal con él a la cabeza tendrá nuestro respaldo global para que sean los únicos Pastores que estén al servicio de los 7 mil millones de personas que hay en la tierra para que ninguno le falte techo, abrigo, alimentación y educación ante las autoridades civiles quienes tendrán la obligación de concederles (Jer 23,4). Para que esto suceda, es necesario que millones nos unamos en las calles frente a la Santa Sede y a todas las diócesis y parroquias, monasterios, conventos, etc. que hay en la tierra para que el Papa confíe en nosotros y responder a nuestra exigencia de abandonar todos los símbolos sagrados: el Papado y la actual Iglesia con sus ritos, ceremonias y todas las demás celebraciones junto a los miles de Obispos que conforman el Cuerpo Apostólico. Así como ciudadanos no somos más que la voz que clamamos justicia y queremos que ellos queden completamente despojados de su protocolo religioso para que sean uno con nosotros y seguirnos en nuestro camino (Luc 5,10-11).

En el mundo civil, tenemos la Carta de las Naciones Unidas que tiene como objetivo mantener la paz y la seguridad internacional, proteger nuestros derechos humanos, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, como a nuestro medio ambiente. La Carta es nuestra porque en el preámbulo de la misma no dice "nosotros los gobiernos" sino "nosotros los pueblos", por eso, en la Marcha seremos nosotros los ciudadanos en las calles, plazas y parques de todas las ciudades del mundo para exigir a los gobiernos de las 193 naciones que firmaron y ratificaron a cumplir hasta la última letra de este mandato universal que no oprime ni pesa a ningún ser humano. El Secretario General de las NN.UU. será llamado a colaborar con nosotros el cumplimiento cabal de la Carta fundadora de ese organismo mundial.

En la Marcha Mundial tiene que ser definitiva donde todos nuestros derechos sean cumplidos a nivel mundial, y que tanto la institución pastoral como las instituciones civiles sean sujetas a la dignidad o la persona humana. De esta forma, vamos a poner fin a esta larga historia del mundo político, religioso, económico, militar... que siempre han sidos ensalzados y los pueblos humillados (Luc 14,11).

Como persona humana llegaremos a ser la Cabeza y las instituciones pastorales y civiles libres y solidarios, como miembros de nuestro Cuerpo social, que será nuestra nueva Iglesia Católica plena, la Patria para todos los ciudadanos, y la edificaremos en la Ciudad del Vaticano con la que dejaremos cumplida todas las Escrituras (Mat 16,18).

Cuando tengamos nuestro Señorío por sobre el Cuerpo Apostólico y las instituciones civiles, llamaremos a los líderes de todas las demás religiones mundiales y le haremos superar los diálogos ecuménicos e interreligiosos con la respuesta a nuestra exigencia de abolir a todos sus cultos (normas, ritos, fiestas, símbolos...) que hay en la tierra para que todos sus integrantes se incorporen al nuevo y único Episcopado libre de ritualismo y el legalismo para pastorear a nuestras Naciones Unidas (Juan 3,1-7).

Reunamos un millón de voces para prepararnos para el día de la inauguración de la Marcha Mundial y entregar esta petición al Papa para anunciarle que su tiempo está cumplido porque transformaremos la Iglesia actual en la Iglesia que será nuestra y definitiva Patria para todos los ciudadanos. Firma la petición aquí y corre la voz.

Para ver el contenido más completo en http://www.alenfoper.com