Continuando, aceptas la Política de Privacidad de Avaaz, que explica cómo pueden usarse tus datos y cómo los protegeremos.
Entendido
Usamos las cookies para analizar como los visitantes utilizan esta página y ayudarnos a ofrecer la mejor experiencia posible. Mira nuestra Política de Cookies.
OK

Respuestas a la campaña Zona de Exclusión Aérea en Siria



Tras una semana de devastadores bombardeos en Alepo, la comunidad de Avaaz ha elegido renovar su llamamiento a favor de la creación de una zona de exclusión aérea para proteger a los civiles del norte de Siria. Casi el 70% de los miembros de Avaaz apoyó este llamamiento, y solo el 5% se opuso. Más de 1,5 millones de miembros de Avaaz de todo el mundo se han unido a esta campaña. Pero el equipo también está recibiendo una serie de concienzudas inquietudes dignas de consideración y respuesta. La mejor forma de mantener la profunda confianza que requieren nuestra comunidad y nuestro trabajo es abordar estas críticas. Avaaz es una comunidad global guiada por sus miembros y tratar estos temas es absolutamente necesario para asegurarnos de que los vemos desde todos los ángulos para así acertar.

Estas son las tres principales inquietudes que nos están llegando:
  1. ¿No impulsa más la guerra un llamamiento a favor de la creación de una zona de exclusión aérea?
  2. ¿Qué hay de los peligros de una confrontación entre EE.UU. y Rusia?
  3. ¿Sirve Avaaz a los intereses imperialistas de EE.UU. en Oriente Medio?


Primero, un poco de contexto sobre lo que está pasando. El coste humano global de la guerra es devastador. Ha habido más de 400 mil muertos. Más de 11 millones de personas han sido expulsadas de sus hogares. Más de la mitad de los hospitales del país han sufrido daños o han sido destruidos y millones de niños y niñas no pueden ir a la escuela. Esta guerra ha dado fuelle a una organización terrorista que controla regiones enteras y ha contribuido a crear la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial.

Desde el inicio del conflicto, EE.UU. y sus aliados regionales han respaldado a algunos grupos rebeldes, adiestrándolos y armándolos. Sus esfuerzos, en gran medida, han fracasado. Al mismo tiempo, Rusia ha respaldado al régimen de Asad con armas, fondos y protección diplomática en la ONU. Pero, hace un año, Rusia se involucró militarmente de forma directa y está ahora llevando a cabo ataques aéreos sobre Alepo y otras zonas. Se estima que solo los ataques aéreos rusos han matado a 3800 civiles.

Durante las últimas dos semanas, aviones sirios y rusos han estado bombardeando el este de Alepo, en poder de grupos rebeldes armados desde 2012. A esto le siguió el fracaso del alto el fuego promovido recientemente por EE.UU. y Rusia. Según la ONU, cientos de civiles han muerto en las últimas semanas, incluidos más de 100 niños y niñas. Hay escasez de agua potable y alimentos, los hospitales han estado en el punto de mira reiteradamente y un convoy humanitario que llevaba los víveres que la ciudad necesita tan desesperadamente fue bombardeado de forma deliberada. El jefe de las labores humanitarias de la ONU acaba de describir la situación en Alepo como un “infierno en la Tierra”. El secretario general, Ban Ki-moon, ha hablado de crímenes de guerra y ha dicho de la ciudad que es “peor que un matadero”.

¿Un llamamiento a favor de la creación de una zona de exclusión aérea impulsa más la guerra?

La respuesta más sencilla es no. Una zona de exclusión aérea es el último y mejor recurso de la comunidad internacional para evitar que los aviones bombardeen zonas civiles y salvar vidas en Alepo.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha afirmado en repetidas ocasiones que todos los Estados tienen la Responsabilidad de Proteger al pueblo de las atrocidades en masa. Esta doctrina legal nació del historial de terribles genocidios y crímenes de guerra que va desde el Holocausto a Ruanda. Establece que, si un gobierno es incapaz de proteger a sus ciudadanos, no desea hacerlo o, peor aún, es quien está cometiendo tales atrocidades, entonces la ley internacional puede poner en cuestión su soberanía. Para proteger a los civiles, otros Estados pueden usar la diplomacia, aplicar sanciones y, como último recurso, realizar una intervención militar. Rusia, China, Francia, Estados Unidos, Reino Unido y muchos otros Estados han adoptado la Responsabilidad de Proteger. Y es en base a esto que hacemos este llamamiento a favor de una zona de exclusión aérea.

Decenas de médicos sirios, grupos humanitarios sirios e internacionales con presencia sobre el terreno y los Cascos Blancos, el grupo de defensa civil nominado al premio Nobel de la Paz, han estado todos haciendo llamamientos a favor de la protección de la población civil, incluida la creación de una zona anti-bombardeos. Tras los recientes ataques sobre Alepo, el Sindicato de Organizaciones de Cuidados Médicos y Humanitarios de Siria hizo el siguiente llamamiento: "Por la supervivencia de nuestros pacientes y de nuestros empleados, rogamos la creación de zonas de exclusión aérea en Alepo".

Una zona de exclusión aérea o zona anti-bombardeos implicaría el despliegue de fuerzas militares por parte de una coalición internacional que amenazaría con derribar los aviones que intentaran bombardear el norte de Siria. Como con cualquier operación militar, una zona de exclusión aérea podría poner en peligro a los pilotos que la llevaran a cabo o implicaría que las fuerzas de Asad intentaran quebrantarla. Pero el objetivo es que el propio aviso fuera un elemento disuasorio contra los ataques aéreos y que, por lo tanto, estando bien hecho no costara una sola vida y salvara muchas.

Después de pasar por un intenso proceso de consulta con diplomáticos, expertos en la zona y gente de Siria, existe un acuerdo amplio de que una zona de exclusión aérea no solo salvaría la vida de decenas de miles de civiles sino que, en última instancia, contribuiría a llevar a la mesa de negociaciones a las partes en guerra para que lleguen a futuros acuerdos. Les daría una señal de que el mundo finalmente va a actuar para parar esta masacre. Por último, aviones de EE.UU. y aliados ya se encuentran patrullando el espacio aéreo del norte de Siria, como parte de la coalición anti-ISIS, así que una zona de exclusión aérea no requeriría nuevos despliegues importantes de tropas sino que reforzaría los esfuerzos mundiales para contrarrestar el extremismo violento protegiendo a los civiles del norte de Siria.

¿Qué pasa con Rusia y el peligro que haya una escalada de violencia?

El firme apoyo de Rusia a Asad y la extensión de sus operaciones militares son el mayor impedimento a la protección de los civiles y a las conversaciones de paz. Aunque Rusia afirma estar siguiendo una estrategia anti-terrorista exitosa, las crónicas sobre el terreno subrayan que la mayoría de los ataques rusos no van dirigidos contra ISIS. Mientras Asad pueda apoyarse en la potencia armamentística de Rusia, seguirá creyendo que puede bombardear a la población siria hasta someterlos. La zona de exclusión aérea podría ser la vía más rápida para frenar la escalada de violencia.

EE.UU. y Rusia ya han trabajado por la supresión del conflicto y esta línea debe continuar como parte de los esfuerzos por erradicar a las fuerzas extremistas. Una zona de exclusión aérea no amenazaría los intereses legítimos de Rusia ni violaría su soberanía nacional. La comunidad internacional simplemente dejaría claro que se ha unido para evitar que los aviones sirios sobrevuelen las zonas excluidas. El objetivo es circunscribir las acciones rusas - si las fuerzas sirias tienen en cuenta esta advertencia , Rusia no se arriesgará a ser la única responsable de los ataques. Un contrapeso claro a las agresiones sirias y rusas podría evitar crímenes de guerra y crear oportunidades para un proceso diplomático.

Nadie quiere arriesgarse a que se produzca una peligrosa escalada de violencia entre importantes potencias militares, y existe ese riesgo. Pero la inacción y el status quo ya están potenciando una amenaza terrorista mundial. Y permitir la matanza de incontables personas inocentes sin tener ni siquiera que rendir cuentas erosiona nuestras infraestructuras de gobernanza global y crea un precedente aterrador para los ciudadanos de todo el mundo mientras se produce un ascenso del populismo totalitario.

¿Está Avaaz apoyando el imperialismo estadounidense?

De nuevo, la respuesta es un no rotundo. Avaaz es una comunidad de 43 millones de miembros que sirve a la misión de cerrar la brecha entre el mundo que tenemos y el mundo que la mayoría de la gente desea en todas partes. Ese es nuestro latido. Y, en servicio a esa misión, Avaaz no acepta donaciones de gobiernos, empresas ni fundaciones – estamos completamente financiados por nuestros miembros.

Los miembros de Avaaz están repartidos por todos los rincones del planeta, y nuestro trabajo sirve a la esperanza de nuestra comunidad global y no a los intereses reducidos de ningún país concreto. Nuestro mayor número de miembros no viene de los EE.UU. ni de ningún país de Europa Occidental, sino de Brasil, con casi 10 millones de miembros. Y tenemos más de un millón de miembros en Oriente Próximo y el norte de África, 845 mil en Rusia y 41 mil en Irán.

A lo largo de la última década, esta comunidad ha hecho campañas regular e incansablemente para enfrentarnos al imperialismo en Oriente Medio. Hemos hecho campaña para detener la venta de armas a Arabia Saudí, para apoyar la autodeterminación y dignidad del pueblo palestino y para respaldar las negociaciones entre EE.UU. e Irán. Dos de las primeras campañas que realizamos pedían el fin de la guerra de Iraq y un alto en fuego en 2006 a la guerra del Líbano.

Dado el historial de EE.UU. y de las potencias occidentales en la zona, incluyendo el armamento de la brutal guerra de Arabia Saudí sobre Yemen, el bombardeo de un hospital de Afganistán y el uso de drones que han matado a civiles, tiene sentido albergar dudas sobre la petición de este tipo de intervenciones.

Pero esta no es una elección fácil y, la zona de exclusión aérea que se pide aquí ni es la intervención militar que forzó el cambio de régimen en Libia ni la doctrina engañosa de la "guerra preventiva" que promueven los neoconservadores que buscan recomponer y dominar Oriente Próximo. Es un llamamiento a favor de un esfuerzo internacional con un objetivo claro: detener el bombardeo sobre la población civil inmediatamente, basado en una resolución de la ONU que prohíbe expresamente los ataques sobre civiles (UNSCR 2254).

Esta campaña no solo va dirigida a los EE.UU. Estamos exigiendo a Francia, el Reino Unido, Alemania, Italia, Turquía, Brasil, España e India que tomen medidas. Algunos de estos países ya han defendido la creación de una zona de exclusión aérea, y todos ellos se han pronunciado a favor de la protección de la población civil siria. También le exigimos a la Asamblea General de la ONU que autorice la ejecución de las medidas de protección de civiles basadas en la resolución “Unión por el Mantenimiento de la Paz”, dada la incapacidad del Consejo de Seguridad a la hora de articular y hacer cumplir un plan de paz o seguridad para Siria.

***

En última instancia, la pregunta es qué responsabilidad creemos que tenemos con respecto a las familias que se encuentran atrapadas en esta cruel guerra. Qué grado de humanidad y solidaridad sentimos por los millones de personas como nosotros que están ahora mismo luchando desesperadamente por encontrar un refugio donde alimentar y vestir a sus hijos y por sobrevivir un día más a esta horrible violencia. Una enorme mayoría de miembros de Avaaz piensa que merecen una protección de verdad.

Tal vez hayas decidido abandonar Avaaz cuando lanzamos esta campaña y, si nuestros valores realmente no casan, entonces será lo mejor. Pero si consideras que cada vida humana es igualmente preciosa y merecedora de protección, esperamos que sigas participando y que continúes aportándonos tu visión de las cosas. Nadie está en posesión de la verdad absoluta y tenemos que seguir escuchándonos los unos a los otros y negociando para acertar. Por favor, avísanos si hay algo de este mensaje en lo que nos estemos equivocando.

Con respeto y agradecimiento,

El equipo de Avaaz

Campañas previas de Avaaz sobre Siria: La comunidad de Avaaz ha ayudado a civiles y a activistas pacíficos a documentar violaciones de los derechos humanos, y hemos aportado millones de dólares para alimentos, medicinas y suministros humanitarios, así como a escolarizar a niños y niñas refugiados. Hemos hecho campañas para impedir que empresas armamentísticas sigan enviando armas al país, para pedir sanciones, y después hemos instado a la ONU a que ayude a detener la violencia en repetidas ocasiones. Fuimos más de un millón los que, desde todo el mundo, exigimos a EE.UU. e Irán que se unieran para ayudar a diseñar una solución negociada, y luego apoyamos una vez más las negociaciones impulsadas por la ONU. Esta comunidad ha trabajado incansablemente para detener la guerra, pero la crisis continúa y se está extendiendo.