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Justicia para Daniel Díaz Strukov

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This petition has been created by Nikita B. and may not represent the views of the Avaaz community.
Nikita B.
started this petition to
Presidentes de Perú y España / President of Peru and Prime Minister of Spain
Versión en Español:
(English version below)
Desde marzo de 2017, Daniel Díaz Strukov, un ciudadano de Perú, España y Rusia, lleva tres años en una cárcel ubicada en la Región de Moscú, Rusia. Los Oficiales de las Aduanas Rusas lo acusaron de contrabando e intento de tráfico de drogas. Los rastros de la sustancia psicodélica DMT prohibida en Rusia fueron encontrados en las botellas de sangre de grado, medicina tradicional comercializada libremente en Perú, pedidas por Daniel desde ese país latinoamericano. Los rastros probablemente provienen de la preparación de la medicina en condiciones artesanales en la selva peruana. Luego la policía halló en la casa de Díaz Strukov harina de hojas de coca orgánico y cactus San Pedro molido.

El 26 de febrero de 2020, el Tribunal del jurado retiró los cargos de contrabando. Aún así, el Tribunal declaró a Daniel culpable en el intento de distribución de cocaína (cantidad insignificante la cual está naturalmente contenida en las hojas de coca y otras mezclas herbales incautadas), y lo condenó a 7 años  en una prisión de alta seguridad. Durante el proceso de investigación y juicio, Daniel continuamente experimentaba presiones impuestas por las autoridades de la cárcel, como la negación de asistencia médica y la reclusión en la celda de castigo, lo que impide el derecho a la defensa.  

De acuerdo con la legislación rusa, la gravedad del delito de contrabando y tráfico de drogas se determina por el peso total de las mezclas incautadas y no por el volúmen de la sustancia sicodélica hallada. Aunque el volumen de cocaína y mezcalina encontrado en la harina de hojas de coca y cactus San Pedro fue de proporciones extremadamente pequeñas, la corte lo cualificó como una cantidad significante. La investigación no encontró los equipos ni insumos químicos necesarios para la producción de drogas ni en la casa de Daniel ni en ningún otro lugar. Además, el retiro de los cargos en contrabando demuestra explícitamente la inconsistencias de las acusaciones y del proceso en general.

La historia de Daniel es similar a la de cientos de personas y activistas incriminados con cargos de drogas (también conocidos como artículo popular) cuyos derechos han sido violados permanentemente por las autoridades penitenciarias. Como lo demuestra este caso, una vez que el sistema de justicia ruso experimenta la resistencia legal, emplea mecanismos extrajudiciales represivos que aprovechan la vulnerabilidad de los reclusos.

La política de drogas en Rusia es notoriamente abusiva e inhumana. Está basada en la cero tolerancia como en los peores días de la guerra contra las drogas de Estados Unidos. Lo que antes se conocía como GULAG en Rusia, las cárceles ahora están llenas de personas condenadas por “crímenes” relacionados con droga, en su mayoría son consumidores de drogas. Rusia no respeta los derechos humanos y no garantiza un juicio justo. La Corte Europea de Derechos Humanos destaca la falta de debida diligencia jurídica en los casos relacionados con drogas en el país. Diversos comités de las Naciones Unidas, incluido el Comité contra la tortura (CAT), el Comité para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), el Comité de derechos económicos, culturales y sociales (CESCR), el Grupo de trabajo sobre detención arbitraria y el Comité de los derechos de las personas con discapacidad (CRPD) han manifestado que la política de drogas en Rusia es una violación de todos los tratados internacionales de derechos humanos.  

Rusia es un país que tiene el más rápido aumento de la epidemia del VIH (Sida) en el mundo y un preocupante crecimiento de la epidemia de tuberculosis y de la crisis de sobredosis porque los servicios básicos de salud son negados a las personas que se inyectan drogas. La policía y las cortes rusas son conocidas por ser corruptas y negligentes particularmente en los casos relacionados con drogas. No hay esperanza de que el sistema judicial ruso trate este caso de manera justa y con debida diligencia.  

El único caso donde los cargos de crimen de droga fueron retirados en Rusia es el caso de Ivan Golunov, un periodista que falsamente fue acusado de posesión de drogas en el verano de 2019. Su liberación solo fue posible gracias a la intervención personal del Presidente Vladimir Putin quien tomó control sobre este caso. Queremos lo mismo para Daniel.  

Como dirigentes de los países de los cuales Daniel es también ciudadano, ustedes deben tomar la acción. Nosotros les pedimos a ustedes que protejan a su ciudadano y que hagan todas las acciones diplomáticas para asegurar que su caso sea tratado con plena atención de las autoridades locales y la comunidad internacional. Deberían pedirle al Presidente ruso que tome el control personal sobre el caso de Daniel.  

Les pedimos que intervengan y hagan todo lo posible para que Daniel obtenga el derecho a la justicia.

Si quiere conocer más sobre el caso de Daniel, lea el siguiente artículo:  https://www.semana.com/mundo/articulo/daniel-diaz-strukov-el-aprendiz-de-chaman-peruano-encarcelado-en-rusia-por-importar-sangre-de-drago/645668

English version:
Since March 2017, a citizen of Peru, Spain, and Russia Daniel Diaz Strukov has been kept in pre-trial detention in Moscow Oblast in Russia. The Russian customs officers accused him of drug smuggling. The trace amounts of DMT were found in the bottles of traditional Peruvian medicine Sangre de Grado, which Daniel ordered in this Latin American country. The trace probably came from an unwashed spoon or containers used for the preparation of the medicine in artisanal conditions in the Peruvian jungle. Later the police found organic green Coca leaves farina and ground cactus San Pedro at his house.  

On the 26 of February of 2020, the Court of the jury dropped charges in smuggling. Still, it declared Daniel guilty in the attempted distribution of cocaine (negligible quantity of which is naturally contained in Coca leaves farina and other seized herbal mixtures) sentencing him to 7 years of prison. During the investigation and trial process, Daniel has continuously been experiencing pressure imposed by the jail authorities, such as the negation of medical assistance and placement in the punishment cell, impeding the right to defense. 

According to Russian legislation, the seriousness of the crime of drug trafficking is determined by the total weight of the mixtures seized and not by the volume of the psychedelic substance found. The quantity of cocaine and mescaline in the seized Coca leaves farina and the cactus San Pedro mixture is extremely small; however, the Court qualified its volume as significant. Moreover, the investigation did not find any equipment or chemical inputs necessary for the production of the cocaine or mescaline belonging to Daniel at his house or elsewhere. Furthermore, the drop of charges explicitly demonstrates the overall inconsistency of the accusations and the process.  

The story of Daniel is similar to hundreds of other people and activists incriminated with drug charges (also known as people's article) whose rights have been violated permanently by the authorities of penitentiary facilities. As this case demonstrates, once the Russian justice system experiences the legal resistance, it employs repressive extrajudicial mechanisms taking advantage of the inmates' vulnerability.  

The Russian drug policy is notoriously draconian and inhumane. It is based on zero-tolerance that mirrors the worst days of the American drug war. What used to be the Russian Gulag is now half-filled with people convinced for drug 'crimes' -- usually poor drug-dependent people themselves. Russia has no respect for human rights and cannot guarantee a fair trial. The European Court on Human Rights relentlessly points to the lack of any juristic diligence in drug cases in the country. Several UN Committees, including the Committee against Torture (CAT), the Committee on Elimination of all forms of Discrimination Against Women (CEDAW), the Committee on Economic, Social and Cultural Rights (CESCR), the UN Group on Arbitrary detentions, the Committee on the Rights of Persons with Disabilities (CRPD) have pointed out that Russian drug policies represent a gross violation of all international human rights treaties.  

Russia is a country with the fastest-growing HIV epidemic in the world, a fast-developing outbreak of tuberculosis, and an overdose crisis simply because it refuses essential health services to people who inject drugs. Russian police and courts are known to be corrupt and negligent to due procedures, especially on drug cases. As we have witnessed, the Russian justice system is unable to treat this case fairly and with due diligence.  

The only case when drug charges have been dropped in Russia is the case of Ivan Golunov – a journalist who has also been falsely charged with drug possession in the summer of 2019. His release only became possible due to the personal intervention of Russian President Vladimir Putin, who took the case under his control. We want the same for Daniel.  

We, Daniel's supporters are convinced of his innocence. As heads of countries which Daniel is also a citizen of, you ought to take a stand. We call on you to protect your citizen and make all possible diplomatic steps to ensure that his case is treated with the full attention of the local and international communities. You should ask the Russian President to take direct personal control over Daniel’s case. We ask that you interfere and do everything that’s in your power to make sure that Daniel gets the right justice.

For more information about the case please read the following article: 
https://en.rylkov-fond.org/blog/voices-from-russia/diaz-strukov/









Posted: 10 January 2020 (Updated: 30 March 2020)